
ENTRE LA DOCENCIA Y MI PROFESIÓN
Soy Licenciado en Psicología Educativa egresada de la Universidad Pedagógica Nacional, hace 15 años aproximadamente en cuanto terminé la carrera, empecé a dar clases en el CBTIS, una experiencia agradable y aterradora, porque siendo la primera vez que asumía el papel de Docente, tenía solo dos grupos, pero como la escuela era de nueva creación tenia alumnos que ya habían dejado de estudiar dos o tres años, gente de mayor edad que yo, este acercamiento al quehacer áulico dejo en mi agradable sensación al darme la oportunidad de compartir mis conocimientos con otras personas que decidí continuar por ese sendero.
Para mi ser Docente es conocer y entender las diferencias individuales de cada alumno, personas independientes, tener empatía con ellos, manejar contextos de interés, ser guía, tutor, amigo, difundir valores, además de dominar contenidos temáticos, capacitarse, manejar y dominar estrategias en el aula, planificar clases, evaluar y tener vocación de servicio.
El Profesor en la Educación Media Superior tiene que ser un “facilitador” de los medios de aprendizaje, promotor de procesos de aprendizaje, el Docente debe incluir al alumno para que juntos lleguen a un aprendizaje significativo. La formación científica es parte imprescindible de la formación de los profesores, pero no debe ser la única. El Profesor, necesita también disponer de otros conocimientos, como didáctica específica y los derivados de la práctica de la enseñanza para iniciar su trabajo.
Me siento orgullosa de la labor que desempeño, se que lleva un compromiso de gran responsabilidad, pero deja una gran satisfacción al ver a los jóvenes resolver un problema utilizando las herramientas vistas en clase, saber que pudieron colocarse en un empleo gracias a sus capacidades, habilidades y conocimientos, ver su sonrisa al decirme que se quedaron en la Universidad que eligieron, desempeñarse como pequeños empresarios emprendedores.
La insatisfacción que tengo al ser Docente es que a veces no puedo asimilar el fracaso de los estudiantes que desertan, reprueban o no tienen actitud positiva en mi materia o hacia su desarrollo profesional, se que el ser Docente nos hace dueño y señor de nuestro aporte teórico, técnico y humano; no obstante, no lo es el resultado de los mismos, esto es lo que a veces me cuesta trabajo entender, tal vez porque es frecuente escuchar que, en la mayoría de los casos, los Profesores somos los responsables del fracaso escolar de los estudiantes; cuando existen estudios científicos en pedagogía y evaluación que han demostrado que los resultados del aprovechamiento escolar son multirreferenciales; es decir, competen a los alumnos, Profesores, métodos, planes y programas de estudio, escuelas, familias y comunidad pero en fin, mi vocación es ser Docente, me gusta, me gustó y continuo en ello…
Después de leer a José M. Esteve en la aventura de ser maestro, me doy cuenta que Yo también me inicie, como él lo menciona, con esa ansiedad en el ámbito docente y también presente esa tensión de no poder corresponder a las preguntas del grupo y demás situaciones, porque tuve la fortuna de integrarme al campo laborar al poco tiempo de egresar de la carrera y tuve que enfrentarme con alumnos que eran mayores que yo. El nerviosismo y la inseguridad eran mi mejor compañía, conforme paso el tiempo adquirí la seguridad necesaria y eso me ha favorecido hasta hoy. En lo particular, no estaba tan fuera de contexto pues conocía sobre estrategias didácticas y técnicas de trabajo en el proceso de enseñanza aprendizaje, pero llevarlo a la practica era totalmente distinto y si me costo mucho trabajo pero lo logre. Definitivamente, esta disciplina se aprende por ensayo y error, y en ese sentido, unos herramos mucho más que otros.


